Operación Piel de Seda: Cómo no arruinar tu obra de arte

Operación Piel de Seda: Cómo no arruinar tu obra de arte

¡Sabías que…? Cuidar un tatuaje empieza mucho antes de que la aguja toque tu piel. Es como una cita romántica: si vas sin duchar, sin dormir y habiendo cenado kebabs con extra de picante, la cosa no va a terminar bien. Tu piel es el lienzo, y si el lienzo está como un cartón seco, el resultado será… bueno, un cartón pintado.

1. El Ritual de la Lata Azul (El «Pre-Game»)

Dos semanas antes de la cita, tu mejor amiga es la Nívea de lata azul. Sí, esa que inventaron probablemente en la Edad de Bronce y que tu abuela usaba para todo. Es densa, es clásica y funciona. Si llegas con la piel hidratada, la tinta entra como un cuchillo caliente en mantequilla.

  • Piel de barbacoa NO: Si vienes tostado como un filete a la brasa, no te podremos tatuar. La piel quemada se pela, y con ella, nuestro trabajo.
  • El afeitado: Déjanoslo a nosotros. Si quieres adelantar trabajo, usa crema depilatoria en frio la noche antes (con cuidado), pero nada de cuchillas a contrapelo ni cera estilo medieval. No queremos la zona irritada antes de empezar.
  • Cuerpo de atleta (o casi): No bebas alcohol como si fuera el fin del mundo los días previos (la sangre se vuelve más líquida y sangrarás más), duerme tus 8 horitas y, por lo que más quieras, ven bien comido. No queremos que te desmayes y nos des el susto.

2. Durante el «Combate»

En Mononoke intentamos que la sesión sea como estar en el sofá de casa con la mantita y Netflix. Mantente hidratado y, sobre todo, relájate. Si tú te tensas, el músculo se queja y la aguja rebota. Respira, que aquí hemos venido a disfrutar (dentro de lo que cabe).

3. El «Post»: No hay una sola Biblia de la curación

Escucharás mil consejos: que si papel film, que si parches de farmacia, que si aceite de coco… La realidad es que cada tatuador sabe cómo cura su trabajo. No existe una sola manera universal, pero sí un pecado capital: poner crema sobre crema.

  • Higiene ante todo: Antes de untarte nada, lava la zona con jabón neutro. Poner crema sobre restos de crema vieja y sudor es crear un ecosistema para bacterias que no queremos conocer.
  • Verano peligroso: Si te acabas de tatuar, olvídate de la playa, la piscina y de jugar a castillos de arena durante al menos 10 días. El sol es el enemigo número uno de los pigmentos. Si quieres que tu tattoo luzca vibrante en 20 años, trátalo como a un vampiro: nada de sol directo.

nota del editor: «Si sigues estos consejos, tu tatuaje curará tan bien que parecerá Photoshop. Si no los sigues y vienes con el tatuaje hecho un cuadro… recuerda que en nuestra academia también enseñamos a arreglar desastres, ¡pero preferimos que no seas tú el ejemplo de la clase!»